Finales de mundo


VOCERRANTE (41)

El fin del mundo

 

Apertura (Sobre “White ManSleeps II”, por KronosQuartet):

(Andante tranquilo)

“Las palabras vagan, yerran, buscan. Van y vienen por ahí hasta que encuentran un refugio. En las manos, en los ojos, en cualquier cosa que las rescate del olvido.”

 

Este es el cuadragésimo primer programa de

VOCERRANTE.

Bienoídos y bienoídas.

 

Raúl

            Cuántas veces ocurrió el fin del mundo?

El fin del mundo es un suceso viejo, ajado y recorrido.

Cuántas veces hemos estado allí?

 

Daniel

En una tabla de la antigua Asiria, de alrededor del año 2800 antes de Cristo se puede leer: «En estos últimos tiempos nuestra tierra está degenerada. Hay señales que el mundo está llegando rápidamente a su fin. El cohecho y la corrupción son comunes».

 

Raúl

            En el año 1000, según una interpretación retroactiva que se realizó sobre el Evangelio de San Juan.

 

Daniel

En el año 1260 según el cálculo realizado por Joaquín De Fiore (42, número de generaciones desde Adán a Cristo, por 30, cantidad de años correspondiente a una generación)

 

Raúl

En el año 1284, según el Papa Inocencio III, por un mal cálculo efectuado con el número 666.

 

Daniel

Entre 1843 y 1844, según los estudios bíblicos supuestamente muy cuidadosos de William Miller, un agricultor de Nueva Inglaterra.

 

Raúl

En el año 1967, en el que            los Estados Unidos serían destruidos por un ataque soviético, de acuerdo al contactado por extraterrestres George Van Tasssel.

 

Daniel

            En el año 1984 de acuerdo a las supuestas “Crónicas de Akkakor”.

 

Raúl

En el año 1996, de acuerdo a los poderes psíquicos de Sheldan Nidle.

 

Daniel

En el año 1999 de acuerdo con Nostradamus y con una profecía apocalíptica de George Washington.

 

Raúl

En el año 2000, según los numerólogos que veían en la suma de los ceros la culminación del tiempo y del espacio; según los informáticos, que anunciaban como fatalidad lo que ellos mismos habían programado.

           

Daniel

En el año 2012, de acuerdo a una falseada profecía maya.

 

            Raúl

En el año 2014, de acuerdo a una supuesta profecía vikinga.

 

Daniel

O ahora mismo.

 

Raúl

Hubo una época, aunque incierta, en la cual la fantasía de los hombres indicaba que el mundo tenía límite. Un límite físico, a partir del cual te caías en el abismo. Entonces, el fin del mundo era un lugar. Un lugar adonde se podía llegar. Caminando.

 

Raúl

Cuando el límite del mundo era un lugar en el mundo, también el Paraíso estaba en él.

 

Daniel

Ya que era el final, pero el final de qué? El final de cuáles cosas?.

El final de lo conocido o de lo desconocido?

El límite de lo absurdamente incontestable, o de lo ansiado o de lo imposible?

 

Primer Tema: “Es la hora de los magos” de Jorge de La Vega, por Federico Manuel Peralta Ramos. (01:37)

 

Daniel

            A Giordano Bruno se lo ejecutó por afirmar que la Creación era infinita. Que no había límites ciertos en ningún lugar del Cosmos.

 

Raúl

            Más tarde, con la noción del tiempo acumulativo, lineal, ascendente, el fin del mundo ya no era un lugar al que llegar, sino un momento que se advenía. Más un corte que un límite, más un cese que un alcanzar.

 

Daniel            Así, el fin del mundo pasó a tener la característica de una profecía, más que la de una descripción. Algo así como una geografía del tiempo, que indicara los signos del advenimiento del final.

 

                        Raúl

            Más parecido al mar, entonces,

Más allá del punto en el que se abrupta el acantilado,

Como una energía inminente, incontrolable, impreciso, inasible, pero inexorable.

Límite como incertidumbre. Como no continuidad. Como sitio del verdadero e inmanejable, siempre rebelde, futuro.

 

Daniel

Cuántas veces ocurrió el fin del mundo?. Cada vez que alguien se lleva consigo una lengua, una voz, una mirada.

 

Raúl

Cuántas veces ocurrió el fin del mundo?. Cada vez que cerramos los ojos al pestañear.

 

Daniel

Por eso esa central melancolía que recorta las luces durante las lluvias.

 

Raúl

De allí la brutalidad de la esperanza.

La sagrada llama del deseo.

La boca abierta, más que los ojos.

 

Daniel

Nos apoyamos en nuestra caída.

Nos hace poderosos el bastón quebrado.

Nos obliga

A levantar la espalda.

 

Raúl

De allí la exasperación de la humildad,

Los exabruptos de misericordia,

Las manos que se introducen

como semillas en la tierra sorda

para sacarle un verbo como una flor,

para hacerla oír un grito como una fruta.

 

Segundo Tema: Eduardo Galeano lee “Qué tal si deliramos un ratito? (05:42)

Acabamos de escuchar…

 

Raúl

Jorge, estás ahí, en el lugar. Podés comentarnos lo que está sucediendo.

 

Daniel

            Sí, efectivamente, estamos en el fin del mundo. La teoría de la Tierra Plana era correcta, Jorge. Aquí si seguimos avanzando nos caeríamos en un vacío interminable.

 

Raúl

            Qué dice la gente del lugar? Cómo es que logran vivir en un sitio así, de esa naturaleza, tan riesgosa?

 

Daniel

            La gente está tranquila, Jorge. Aseguran que es así todo el tiempo. Que cada paso que damos en la vida es un nuevo abismo.

 

Raúl  

            Pero en ese caso ese abismo es literal, Jorge!

 

Daniel

            Así es, pero no acusan preocupación alguna por el hecho. Dicen que es como vivir a la vera del ferrocarril. Llega un momento en que ya no se escucha su paso. Lo mismo, aducen, ocurre con el abismo que se abre aquí nomás, a unos centímetros de donde estoy.

Raúl

            Te podés asomar, Jorge?

 

Daniel

Ahora está pasando la gente al lado mío, y algunos desprevenidos van cayendo en forma sucesiva uno tras otro, liviana y exitosamente.

 

Raúl

            ¿Cómo es eso? ¿Nadie evita la caída?

 

Daniel

            No. Algunos la orillean. Llegan hasta el punto del abismo, meten la pata y con una sonrisa de disculpa vuelven para atrás. Pero no hay carteles ni advertencias. Todo se maneja de una forma muy natural, casi al descuido.

 

Raúl

            Tenemos conexión con otra situación de fin del mundo. Adelante Jorge.

 

Daniel

            Así es, Jorge. Aquí también, se están viviendo momentos de fin de mundo. Estamos en Maravillas.

 

Raúl

            En exclusiva, y para todo el país estamos transmitiendo en directo, dos fines del mundo simultáneo. Son las cosas que nos permite la tecnología de la conexión digital.

¿Y cómo se vive ahí el fin del mundo, Jorge?.

 

Daniel

            Aquí todas las princesas se han casado con el príncipe, y el mundo acabó de golpe. Ninguna de ellas tiene ya nada que hacer.

Los príncipes por su parte, ya han liquidado a todos los malvados y por su parte, sólo engordan y mandan, apoltronados en sus tronos.

 

Raúl (de lejos)

            Atención atención, tenemos el fin del mundo en Brindstom!

 

Raúl

Otro fin del mundo que se reporta. Estamos en directo, señores.

¿Jorge? ¿Estás en Brindstom? Contame.

 

Daniel

Jorge acaba de desaparecer, Jorge. Te habla Jorge. Estamos en Brindstom cubriendo el fin del mundo local.

 

Raúl

Cómo lo están viviendo por allí, Jorge?

 

Daniel

Muy bien. Están todos con sus mejores galas, intentando dar la mejor imagen de sí mismos antes de desaparecer en una corriente espiralada que se los va chupando, Jorge. Vienen te digo de todas partes. Nadie quiere quedarse afuera.

 

Raúl

Qué notable lo que contás, Jorge. Qué bueno que podamos estar ahí brindando en exclusiva este testimonio del fin del mundo.

 

Daniel

Atención estudios. Atención. Pido salir al aire, por favor…

 

Raúl

Un mensaje desesperado de nuestro compañero Jorge. ¿Dónde te encontrás en este momento? ¿Qué está sucediendo allí?

 

Daniel

Estoy en el fin del mundo, Jorge.

 

Raúl

Pero dónde Jorge, aclaranos. Hemos estado recibiendo reportes del fin del mundo desde distintos puntos del Universo.

 

Daniel

Poco importa eso ahora, Jorge. Estamos en lo que era la intersección de las avenidas 93 y 94, en la ciudad de Kodak.

 

Raúl

Contanos, entonces, Jorge, cómo se está viviendo el fin del mundo en Kodak.

 

Daniel 

Bueno, aquí, todo está ocurriendo muy rápido. Casi en forma instantánea. Hemos tenido que refugiarnos con el equipo de transmisión en una garita, ya que la fuerza entrópica es aplastante. Efectiva y aplastante, Jorge.

 

Raúl

¿Cómo es eso de la fuerza entrópica, Jorge? Así le explicamos a nuestros oyentes.

 

Daniel

Tiene la forma de una altísima música tecno. Permanente y perniciosa, cuyo ritmo viene repitiéndose incesantemente desde hace ya más de tres días.

 

Raúl

¿Hay suicidios?

 

Daniel

Es que no se diferencian aquí los suicidios de la muerte por disipación, Jorge. Todo es uno. Pero llamativamente no hay quién controle esta situación.

 

Raúl (lejano)

¿Jorge, estás ahí?

¿Jorge estás ahí?

 

Daniel

Aquí estoy Jorge. Adelante, Jorge.

 

Raúl

Esto es terrible, Jorge. Estamos en el fin del mundo. Aparentemente en la oficina N° 444 del edificio Manhattan se resguarda la última taza de café del planeta.

 

Daniel

¡No es posible!…

 

Raúl

Así es, Jorge. La última taza de café, después de la incineración de todas las plantas de café del mundo debido a un virus piromaníaco, provocado por causas desconocidas, está siendo resguardada en una pequeña oficina, a cargo de cuatro ignotos empleados, que apenas atinaron a cerrar la puerta, frente a la amenaza de cientos y cientos de personas que ya se acercan a derribarla.

Los empleados no saben qué hacer. Si tomarse la taza, si publicarla en el mercado, pedir acciones, salvoconductos o hacerla operar en bolsa.

Mientras tanto, el mundo, tal como lo conocemos, Jorge, está por desaparecer.

 

Daniel

Lamentable lo que contás, Jorge. Muy lamentable. Completo la información que nos suminstrás, Jorge. Nos acaba de llegar un cable que indicaría que según fuentes altamente confiables, también estarían escaseando los clips metálicos, por una extraña alineación magnética que ha provocado su retraimiento hacia sectores rurales, donde no reciben uso alguno.

 

Raúl

Este es Jorge. Jorge, Jorge. Estoy en vivo. En el fin del mundo

 

Daniel

Contame Jorge. Ya son nueve los fines del mundo cubiertos en vivo y en directo para todo el país. Adelante. ¿Cómo va la cosa por allá?

 

Raúl

            El ambiente es de tensa calma, Jorge. Mucha expectativa porque acaban de cumplirse nueve de las diez señales del final que profetizara John Uri Fraudman: Lluvia con Sol, diez granos de arena negra, choque múltiple, hoja de roble con forma de sauce, el 13 a la cabeza por decimotercera vez consecutiva en la quiniela de la lotería oficial, un cospel antiguo que funciona en un teléfono celular, un mate frío abandonado, y un papel de regalo envuelto en papel de regalo en el interior de una caja de primeros auxilios.

 

                                                                                                          Daniel

Contame Jorge qué está haciendo la gente, la gente Jorge, en estos momentos.

 

Raúl

Espera, Jorge. Esa fue la indicación de su líder material y espiritual, el Comodoro 64. No se puede hacer otra cosa. No se tiene que hacer otra cosa, ya que todo está sucediendo conforme a lo esperado.

 

Daniel

¿Cuál es el signo que falta, Jorge? Para completar los diez que darían cuenta del fin del mundo…

 

Raúl

Se espera por un suspiro. El último suspiro. Todos están aquí en silencio y expectantes. Se espera por un suspiro que sería el último. Hasta ahora no, repito no ha tenido lugar. Pero puede estar ocurriendo de un momento a otro. Estaremos en contacto.

 

Tercer Tema: “Down by the muddy river”, de Laurie Anderson. (03:07)

Acabamos de escuchar:

 

Daniel

Te agradezco Jorge el completísimo informe.

Y bien… El planeta está de gala. Estamos recorriendo de punta a punta, de este a oeste, a medida que el Sol se va desplazando, todos los fines del mundo que se vienen reportando desde nuestros distintos puestos de corresponsalía. En vivo, en directo. Por este dial. El mismo por donde escuchaste el recital de Brandon Marfor y viviste la entrega de premios de la Academia de Oxford.

Nos atiborran de mensajes. Desde todas partes. Pero así como llegan, se desvanecen, por lo que no podemos darle lectura.

 

Raúl

Del mismo modo en que la palabra se disipa en el aire, se pierden los contornos de las formas en la noche, se disuelven los recuerdos en una memoria antigua, así estas voces sólo pueden ser recuperadas en tu boca. Ya no en las nuestras que van quedando atrás atrás atrás atrás… en una interminable lista que persiste al infinito.

Danos finitud. Danos límite. Danos entorno, figura, trazo, materia…

Las voces añoran estar ahí, donde te quedes

Escuchando.

Las voces que quieren transformar en verbos a todas las cosas del mundo.

Y los verbos como manos. Y los verbos todos como asuntos manuales. Marcados con las manos, dibujados con las manos, amasados por las manos, construidos con las manos.

Las manos que escuchan, porque han diseñado el oído.

Las manos que dictan, porque han aprendido a escribir.

 

Daniel

            El mundo vuelve a nacer, una y otra vez, merced al trabajo, en orden al trabajo, por compromiso, vocación y sentido del trabajo. Del trabajo necesario y constante.

Los pescadores hacen los peces, el río, y el mar y la rivera. Los vigías marineros trazan ahora la franja del horizonte. Los que escriben reciben las letras de las palabras y las palabras de las voces y las voces del trabajo de las bocas y los labios.

Las gargantas abren el espacio.

Y los párpados introducen el silencio.

 

Cuarto tema: “Escrito con un nictógrafo”, de Arturo Carrera, en la voz de Alejandra Pizarnik. (03:23)

Acabamos de escuchar…

 

Raúl

            Ya pueden volver a abrir los ojos. La oscuridad ahora sólo es un eco de la noche. La noche que nos dio el calor, el fuego, la cercanía y el trabajo de los signos.

 

Daniel

            Los signos que en la órbita de nuestra esfera celeste, y en el reflejo del agua de un límpido mar, inocentemente libran las estrellas.

Las estrellas, que creen iluminar solas y únicas un Universo oculto.

Pero que sólo son expresión de nuestra ávida locura, de nuestra terrible, absurda, manifiesta aversión al vacío.

 

Raúl

“Inventar el regreso del mundo

después de su desaparición.

E inventar un regreso a ese mundo

desde nuestra desaparición.

Y reunir las dos memorias,

para juntar todos los detalles.

 

“Hay que ponerle pruebas al infinito

para ver si resiste.”

 

Roberto Juarroz, 112.

 

Cierre           

(Sobre “L´inverno” Segundo Movimiento – Antonio Vivaldi, por Il Giardino Armonico): (Lento – Grave)

“Siguen vagando las palabras, criaturas del aire, harinas de tiempo, hurgando por las cuerdas, y los labios y la boca, para vibrar de nuevo.”

3 responses to this post.

  1. Posted by ANa Lapenta on abril 26, 2016 at 2:04 pm

    Hola Raúl me encantó!

    Responder

  2. Posted by Ana Lapenta on abril 26, 2016 at 2:05 pm

    Me encantó Raúl!

    Responder

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